En un desayuno de trabajo organizado por consultores de Auren, especialistas en tecnología, procesos y gestión de personas compartieron las principales lecciones que dejó la adopción de inteligencia artificial en empresas durante el último año.

El encuentro reunió a directivos y líderes de distintas organizaciones con el objetivo de reflexionar sobre cómo incorporar la inteligencia artificial de manera efectiva en los negocios.

Según los especialistas, uno de los principales aprendizajes del 2025 fue que la adopción de inteligencia artificial comenzó en muchos casos desde abajo hacia arriba dentro de las organizaciones, impulsada por el entusiasmo de los equipos, pero sin una estrategia clara.

“Muchas empresas empezaron probando herramientas o pequeños pilotos aislados, pero sin una visión integral del impacto que esto tiene en la organización”, explicó Diego Erben, especialista en tecnología.

Desde el eje de procesos, el diagnóstico fue similar. “Nos pedían implementar inteligencia artificial, pero al analizar los procesos encontrábamos que muchas organizaciones no tenían flujos definidos, trabajaban con múltiples planillas o con sistemas subutilizados. La IA no resuelve esos problemas: los expone”, señaló Gonzalo Hasda, Líder en Procesos.

Pero quizás el impacto más profundo aparece en las personas. Para Luciana Colombo, especialista en gestión de personas, la inteligencia artificial está generando preguntas que van más allá de la tecnología.

“La conversación empezó en herramientas y automatización, pero la verdad incómoda es que la IA no es solo un cambio tecnológico. Es un cambio de identidad organizacional y profesional”, explicó.

Durante el encuentro surgieron inquietudes recurrentes entre líderes y colaboradores: qué habilidades seguirán siendo valiosas, cómo liderar equipos en un contexto de aprendizaje constante y qué lugar ocupará el trabajo humano en organizaciones cada vez más automatizadas.

Los consultores coincidieron en que el desafío para las empresas no es solo adoptar herramientas, sino desarrollar claridad estratégica, rediseñar procesos y acompañar culturalmente a las personas.

Como síntesis del trabajo realizado durante el último año, presentaron un modelo que permite a las empresas identificar en qué nivel de madurez organizacional se encuentran —desde estructuras desordenadas hasta organizaciones preparadas para innovar— y definir un plan de evolución antes de implementar inteligencia artificial.

“La pregunta correcta ya no es dónde poner inteligencia artificial, sino qué procesos debemos rediseñar y qué tipo de organización necesitamos para aprovecharla”, concluyeron.

Auren Consultoría