«Es como el Chromecast de mi fábrica». Así lo definió un cliente de InspectIA: la planta se vuelve inteligente sin comprar máquinas nuevas.

¿Para quién es?
Pymes industriales, especialmente de alimentos, que planifican la producción en Excel, la imprimen, la completan a mano y terminan sin saber qué pasó en la línea.

¿Qué problema resuelve?
La mayoría de las fábricas no sabe cuánto rinde cada receta, cuánto se descarta, por qué frenó la línea o cuál es la dotación ideal por turno. No es por falta de ganas: no tienen el dato. Y las opciones que había eran implementaciones caras que tardan más de un año, o cinco proveedores distintos para cinco problemas distintos.

¿Cómo funciona?
InspectIA se vuelve el corazón de la planta. Toma los datos de la operación desde donde estén: un formulario en una tablet, un sensor o el PLC de la máquina. Sobre esos datos aplica IA para optimizar.
Siete módulos, de la recepción de materia prima al armado de pedidos, pasando por producción, calidad y stock.
Se contratan por separado o juntos, y se integran con lo que ya usás.
Arranca sin frenar la producción y sin necesitar un equipo de sistemas.

En el video, el founder cuenta el caso de una fábrica de alimentos premium que pasó del papel pegado en una columna a trabajar con datos sobre su operación, y explica qué significa hacer inteligente una fábrica antes de pensar en robótica.

Pitch presentado en el Demo Day de ARNx (octubre 2026). InspectIA pasó por Audit Your Startup, el programa con el que ARNx y Auren Argentina evalúan qué tan preparada está una startup para trabajar con empresas.