COMO DETERMINAR EL RESULTADO OPERATIVO DE UNA EMPRESA

31/07/2015

Cra. Lorena Cortalezzi.

Uno de los desafíos para las empresas a la hora de determinar su resultado operativo es el establecer adecuadamente el costo de los productos que elabora, o de los servicios que presta.

Se debe tener en cuenta que no todos los bienes comprados, ni todos los servicios devengados por la empresa en el ejercicio deben convertirse en costos del proceso productivo.

Entonces, ¿qué costos deberían considerarse para la valuación de los inventarios? La NIC 2 – Existencias, establece los lineamientos para la determinación del costo y su posterior reconocimiento como gasto del período. El costo de las existencias abarca lo que la norma denomina costos de conversión:

  • Costos que se relacionan en forma directa con las unidades producidas
  • Costos indirectos variables: comprenden los costos que suelen variar directamente con el volumen de las unidades producidas, por lo cual su distribución al costo de las existencias estará unido al nivel real de producción
  • Costos indirectos fijos: suelen permanecer relativamente constantes con independencia del nivel de producción de la empresa.

En el párrafo 13 de la norma citada se indica que “el proceso de distribución de los costos indirectos fijos a los costos de transformación se basará en la capacidad normal del trabajo de los medios de producción”. Definiéndose dicha capacidad normal como “la producción que se espera conseguir en circunstancias normales, considerando el promedio de varios ejercicios o temporadas, y teniendo en cuenta la pérdida de capacidad que resulta de las operaciones previstas de mantenimiento”.

¿Cuál resulta ser la capacidad normal? Seguramente una empresa industrial la mida a través de las unidades a producir por línea de negocios; una empresa que brinde servicios deberá buscar otras relaciones según su actividad.

Para trabajar de forma eficiente, las empresas deberían alcanzar el máximo de su capacidad operativa, pero muchas veces las circunstancias marcan que dicho nivel diste de lo real. En caso que exista una “subproducción”, se debería determinar a cuánto ascienden los gastos asociados, de forma de no incluirlos en el costo de los bienes producidos, y que sean enviados como pérdida del ejercicio en el que se han incurrido.

Lograr la eficiencia en los niveles de producción conlleva que exista una buena coordinación entre los distintos departamentos de la empresa, como Compras, Producción y Comercialización. Por lo general, los costos mencionados en el párrafo anterior surgen como consecuencia de la existencia de gastos o servicios abonados con planes de ser empleados en la producción, pero que finalmente no fueron totalmente utilizados en la actividad productiva. El principal inconveniente parece situarse en los costos indirectos fijos, que no podrían activarse.

La empresa debería tener en cuenta que los vaivenes en la demanda de sus productos y por ende en el nivel de ventas no debería influir en la valuación de sus existencias. Es decir, si una empresa por ejemplo tiene en el mes 1 bienes valuados a 100$ y en el mes 2 no produce nada, el valor de sus bienes (o el costo de venta si los vendió) seguirá siendo de 100$. Los costos devengados en el mes 2 no formarán parte del resultado operativo.

Una correcta valuación de los bienes/ servicios y adecuada determinación del costo de ventas, permitirá a la empresa conocer con mayor exactitud el resultado exclusivo de la actividad que realiza, dato muy relevante para cualquier toma de decisiones.

lorena.cortalezzi@mvd.auren.com

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