ESTADO DE FLUJO DE EFECTIVO – HERRAMIENTA DE ANÁLISIS FINANCIERO

01/07/2016

Cra. Ana Clara Fernandez

El estado de flujos de efectivo (EFE) es uno de los estados financieros básicos a presentar por toda entidad. Analizaremos la importancia de su correcta confección e interpretación y la relación que mantiene con la vida de la empresa.

El EFE, regulado por la NIC 7 del mismo nombre y que entró en vigencia a partir de enero de 1994, busca proporcionar información a los usuarios de los estados financieros acerca de la capacidad de la entidad para generar efectivo y otros activos líquidos y sobre la necesidad de utilización de los mismos.

Para entender más en profundidad el uso de esta herramienta es necesario explicar un aspecto importante de su elaboración. La principal diferencia con el resto de los estados consiste en el criterio utilizado para su confección. Mientras que los demás se rigen por el criterio de lo devengado, donde la importancia radica en el reconocimiento del hecho económico prescindiendo de los efectos de los movimientos de efectivo, el EFE, por el contrario, utiliza el criterio de lo percibido centrándose en los movimientos de fondos en lugar de en los hechos que los generaron. Es aquí donde gana importancia su utilización, dado que aporta información complementaria sobre la estructura financiera de la empresa en términos de liquidez y solvencia y permite visualizar el valor de la entidad como unidad generadora de efectivo.

Siguiendo en esta línea es importante destacar que la agrupación de los flujos de efectivo – de acuerdo a las principales actividades de la entidad: operación, inversión y financiamiento – y la exposición de las fuentes y usos de efectivo relacionados a las mismas, brinda información sobre la situación actual de la empresa y sus expectativas para el futuro.

Teniendo en cuenta lo anterior es de esperar que en compañías sanas y en crecimiento existan flujos operativos positivos dado que los ingresos operativos permiten cubrir las necesidades de fondos y solventar las otras actividades, por ejemplo mediante la compra de activos fijos o el pago de dividendos.

En relación a este punto es necesario aclarar que esta característica no es aplicable a empresas pertenecientes a industrias cíclicas, las que tendrán flujos negativos en los periodos de temporada baja, o entidades en etapas iniciales de su vida empresarial, en donde sus flujos operativos no alcanzarán a cubrir sus necesidades de fondos.

Por otro lado, volviendo al ejemplo de una empresa saludable pero analizando los flujos relacionados a las actividades de inversión, es esperable que los mismos sean negativos indicando los usos de efectivo abocados a la adquisición o renovación de bienes de propiedad, planta y equipo, señal de expansión y crecimiento.

Por último, teniendo en cuenta las actividades de financiamiento, pueden tomar signos positivos o negativos en compañías sanas. Esto se relaciona a que, si las necesidades de inversión de una entidad exceden la capacidad de generación de efectivo de las actividades operativas, la entidad deberá aumentar su flujo de financiamiento, que tendrá signo positivo y viceversa.

Adicionalmente debemos considerar que la calidad de la información contable es importante para la toma de decisiones, la valuación y la proyección de la situación financiera de una empresa.

El EFE en este sentido es una herramienta de suma riqueza pero que debe ser interpretado en conjunto con el resto de los estados financieros para sacar un mayor provecho.

anaclara.fernandez@mvd.auren.com

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