La cadena de suministro, clave para el éxito en el sector de la alimentación

24/01/2018

La creciente complejidad que están atravesando las cadenas de suministro en el sector de la alimentación está provocando que las empresas sepan cuenta de que, la gestión de la misma, no es el único dominio de los responsables del almacén o el director logístico, sino que constituyen un elemento fundamental para las compañías en general. Aunque las empresas están adoptando estrategias de gestión de la cadena de suministro (SCM en adelante) en su esfuerzo por mantenerse al día, los expertos creen que aún pueden sufrir un retraso en lo que respecta a la cuantificación de los resultados, y al delicado equilibrio un nivel alto de servicios y tener bajos costos.

En estos momentos, los principales desafíos de la distribución alimentaria (márgenes muy estrechos, competencia muy agresiva, surtido de millas de referencias, factor diferencial marcado por el “fresco”, externalización de actividades, etc.), generar una tremenda complejidad en la cadena de suministro . Sin embargo, en la mayoría de los casos, las empresas no han cambiado el modo en el que gestionan esta parte fundamental de los negocios.

Maximizando el valor de la cadena de suministro

Antes de continuar, veamos qué entendemos por SCM. Se trata de una serie de procesos de intercambio o flujo de materiales y de información, como fuera de ella, con el fin de poner el producto adecuado, en el lugar, momento y cantidad adecuada , un costo razonable. Todo ello desde el proceso de aprovisionamiento, hasta la entrega al cliente final. Esto hace felices a nuestros clientes.

Una gran mayoría de empresas de la distribución alimentaria no dispone de conocimientos previos ni experiencia en la cadena de suministro y suelen considerar que es una especie de “caja negra” que no lo tienen o no tienen capacidad para ver claramente. La dirección cree que la cadena de suministro cuesta demasiado y no funciona muy bien. Suelen preguntar cosas como “¿Qué tan difícil es conseguir los productos en el lugar adecuado en el momento adecuado?” Bueno, la verdad es que no es fácil. Lo sabemos por nuestros clientes, a los que ayudamos en esta ardua tarea.

Tres grandes factores han contribuido a aumentar las tensiones en la cadena de suministro:

  • Fragmentación de las necesidades de los clientes y, en consecuencia, una selección mayor de marcas dirigidas, segmentos específicos de consumidores, diferentes porcentajes de precios, ciclos de vida del producto más cortos y patrones de demanda menos predecibles.
  • Presión sobre incrementos en los costos consecución de la competencia global.
  • Nuevo nivel de complejidad causado por modelos de distribución más complicados, una mayor externalización y nuevas tecnologías que prometen eficiencia pero pueden incrementar la complejidad.

Cada vez es más difícil gestionar las cadenas de suministro, y el entorno competitivo implica que la mayoría de las personas se han reducido los costos. En semejante entorno, una buena gestión de la cadena de suministro implica los mejores resultados con los mismos o menos recursos.

 Guillermo Giménez Gualde, Socio de Consultoría Auren

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