El turismo como parte del desarrollo sostenible mundial

17/10/2016

Después de los duros meses de trabajo de verano en los que vuestro esfuerzo diario ha tenido como objetivo servir y hacer felices a millones de personas en sus días de vacaciones, llegan los días en que vosotros (unos más que otros!) os podéis tomar un pequeño respiro. Hoy permitidme que os guíe en esta pequeña reflexión, os invito a seguirme.

Cerrad los ojos, respirad profundamente un par de veces y dejad que vuestra mente os conduzca a aquellos parajes tranquilos por los que tenemos un especial cariño: aquella cala pequeña de arena fina donde lo único que oigo es el ruido del mar y el graznar de alguna gaviota; el prado verde y soleado junto al río; el pico escarpado que me permite observar el mundo a mis pies, las calles tranquilas de aquel pueblo querido…

Todos ellos son lugares que alguna vez nos han hecho sentir felices y que, por este motivo, nos gusta volver a ellos y enseñarlos a nuestros compañeros de viaje, a nuestros hijos, a nuestros nietos. Son lugares que nos gustaría conservar para siempre.

Sin embargo, me pregunto: ¿Hasta cuándo podremos conservar esos parajes? ¿Podrán mis descendientes disfrutarlos? Es entonces cuando se me viene a la cabeza la idea de sostenibilidad y el papel del turismo para alcanzarla.

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas aprobó en una cumbre histórica los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible. 17 objetivos que marcan el peso de la agenda internacional en los próximos 15 años y los retos a abordar hasta 2030.

Dentro de esos objetivos, el turismo se reconoce como una parte importante e ineludible para para promover el crecimiento económico. Según la ONU, el turismo proporciona en todo el mundo 1 de cada 11 puestos de trabajo, convirtiéndose así en una fuente de oportunidades que crea empleo a nivel mundial.

Dentro del objetivo número 8 de la Agenda de los ODS –Objetivos del Desarrollo Sostenible-, se contempla, para 2030, “elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales”.

Es importante volver a insistir en la idea de sostenibilidad. Si el sector turístico adopta prácticas de consumo y producción sostenibles, tendrá un papel significativo a la hora de acelerar la transformación global hacia la sostenibilidad. Para ello, tal y como se señala dentro del objetivo número 12 de esta Agenda, será imprescindible Elaborar y aplicar instrumentos que permitan seguir de cerca los efectos en el desarrollo sostenible con miras a lograr un turismo sostenible”.

La Agenda pone el foco, además, en el turismo costero. Dentro del objetivo número 14, que habla de conservar nuestros océanos, mares y los recursos marinos, el turismo costero y marítimo se contempla como el mayor segmento turístico, especialmente para los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID). Este segmento depende de unos ecosistemas marinos saludables, por lo que el turismo debe formar parte de “una ordenación integrada de las zonas costeras”, para poder ayudar a conservar y preservar estos ecosistemas y sirva de vehículo para promover la llamada “economía azul”.

Franklin D. Roosvelt dijo que “en la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada”. No hay por tanto excusa para que los sectores económicos no contribuyan a conseguir el desarrollo sostenible.

Todo esto nos ha recordado la importancia del sector turístico como una de las fuerzas motrices del crecimiento económico mundial, para no olvidarnos de la importancia que tiene en la consecución de un mundo más sostenible.

M. Eugènia Bailach, Socia de Auditoria y miembro de la comisión RSC.

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