Uno de los principales detonadores del crecimiento económico y bienestar social es la generación de infraestructura. La meta es buscar el crecimiento del país, estado o municipio a través de la generación de inversión en sectores estratégicos que permita incrementar los activos productivos para que en el mediano y largo plazo se modifiquen las condiciones actuales, buscando una inercia positiva que se traduzca en una mayor competitividad de la economía local.

La relación e interacción que guarda la inversión y su impacto en el crecimiento económico ha sido materia de estudio durante los últimos siglos. Una de las conclusiones principales radica que una sociedad al presentar tasas de crecimiento de población positivas, requiere de servicios y bienes públicos en una mayor proporción. Lo anterior, implica un desafío para los gobiernos nacionales y subnacionales que se enfrentan a presupuestos austeros y necesidades de la población crecientes. En este sentido y dado el costo de oportunidad de los recursos, es necesario contar con tiros de precisión que le permitan a las autoridades gubernamentales concretar sus objetivos.

Las necesidades en materia de infraestructura productiva y social presentan un reto importante considerando el recorte presupuestal planteado para el próximo ejercicio fiscal 2016. Es momento para que los gobiernos busquen e incentiven la inversión para el logro de sus objetivos. En este sentido una opción de recursos alternos a los recursos públicos son los esquemas denominados de “Asociación Pública Privada (APP)”.

Los principales beneficios de estos esquemas están ligados, como en todos los proyectos de inversión, a una adecuada conceptualización del proyecto que permita tomar decisiones sobre los costos, beneficios y riesgos de cada proyecto. Si el objetivo es incrementar los niveles de inversión para potenciar los recursos públicos, este esquema resulta ideal ya que se reducen los tiempos de espera para la dotación de un servicio público o bien mediante la inversión es posible incrementar los empleos.

El gran “desafío” es contar con proyectos que presenten las características para que sea ejecutado como un APP, si bien suena bastante lógica la aseveración, en la actualidad existe un número limitado de proyectos que cumplen lo anterior. Esto se debe a dos factores principalmente, el primero de ellos es que los proyectos deben presentar un alto grado de madurez en cuanto a los análisis técnicos, financieros, ambientales y legales, ya que su ejecución requiere contar con certezas tanto para el inversionista como para la autoridad gubernamental. En segunda instancia, la producción de ideas en las áreas de planeación para generar posibles proyectos, no son suficientes, o bien no se lleva un proceso ordenado que permita ir madurando ideas hasta generar proyectos factibles.

Otro desafío es buscar la confiabilidad del esquema, en esta óptica tanto la credibilidad de las instituciones públicas como de las empresas privadas es fundamental, para lo cual es preciso hacer un análisis del contexto institucional y profesional del sector público y de las capacidades y experiencias del sector privado para enfrentar estos esquemas.

En la actualidad y en diversos órdenes de gobierno existen diferentes proyectos ejecutados como APP. Bajo las restricciones presupuestales así como las condiciones financieras actuales se presenta un escenario oportuno para el surgimiento de una nueva ola de proyectos APP. Éstos serán una excelente oportunidad para incentivar el desarrollo en los cuales será de suma importancia incorporar las experiencias y lecciones aprendidas de proyectos exitosos. En Auren contamos con una amplia experiencia y personal altamente capacitado en temas de Asociaciones Público Privadas, estamos a sus órdenes.

Lic. Eduardo Abundis Vargas
Evaluación y Finanzas de Proyectos de Inversión
Oficina Auren Bajío