Ser residente fiscal en Colombia no libera a la persona de asumir los impuestos que deba pagar en otros países.

En reciente concepto la DIAN concluyó que el hecho de ser residente fiscal en Colombia, no libera ni exime a la persona  de asumir las cargas tributarias que se generen en otros países.

Existen situaciones en las que una misma persona debe pagar en diferentes países, impuestos por una misma renta. Para el caso de Colombia, la condición de residente fiscal obliga a la persona a declarar su renta y patrimonio mundial. Normalmente la obtención de rentas fuera de Colombia, supone el pago de impuestos en los países en los que tales rentas fueron obtenidas. Para eliminar o atenuar la doble imposición, explicó la DIAN, que la legislación tributaria colombiana permite descontar del impuesto sobre la renta determinado en Colombia, el impuesto pagado en el exterior sobre rentas extranjeras.

Enfatizó la entidad que de ninguna manera la normatividad nacional puede involucrar la inaplicación de las reglas tributarias que cada país establece de manera soberana y autónoma.

No en todos los casos la anulación de facturas implica reversión del ingreso.

De acuerdo a los marcos técnicos contables, no en todos los casos la anulación de facturas implica reversión del ingreso por la prestación de servicios, considerando que los ingresos se reconocen una vez se cumplan con los criterios de medición y reconocimiento.

Así lo manifestó recientemente el Consejo Técnico de la Contaduría Pública, al acudir al contenido del párrafo 23.14 de la NIIF para PYMES, el cual dispone que cuando el resultado de una transacción de prestación de servicios pueda ser estimado con fiabilidad, una entidad reconocerá los ingresos asociados con la transacción, por referencia al grado de terminación de la transacción al final del periodo sobre el que se informa (a veces conocido como el método del porcentaje de terminación). Para tal efecto, dicha disposición expresa que el resultado de una transacción puede ser estimado con fiabilidad cuando se cumplen todas y cada una de las siguientes condiciones:

 

  • El importe de los ingresos de actividades ordinarias pueda medirse con fiabilidad;
  • Sea probable que la entidad reciba los beneficios económicos asociados con la transacción;
  • El grado de realización de la transacción, al final del periodo sobre el que se informa, pueda ser medido con fiabilidad; y
  • Los costos incurridos en la transacción, y los costos para completarla, puedan medirse con fiabilidad.

Bajo esta premisa, concluyó el Consejo que anulación de facturas motivadas por extravío del original, por cambio de fecha debido a cierre anticipado, por no ser recibida en el departamento de contabilidad o por falta de documentos soportes, entre otros, no impactan el reconocimiento del ingreso, ya que los ingresos no se reconocen con la fecha de la factura sino con el cumplimiento de los criterios de reconocimiento y medición antes indicados en los marcos normativos.

Objeción a la aprehensión de mercancías y recurso de reconsideración en materia aduanera no requieren presentación personal

Así lo concluyó la administración aduanera, aduciendo que de los requisitos exigidos en los numerales 1 y 3 de los artículos 566 y 604 del Decreto 390 de 2016 (Estatuto Aduanero), no se exige la presentación personal del documento de objeción y del recurso de reconsideración, como sí lo exigía expresamente los derogados artículos 505-1, 516 y 517 del Decreto 2685 de 1999.

El documento de objeción a la aprehensión es aquel que se presenta dentro de los 15 días hábiles siguientes a la notificación del acta de aprehensión, a través del cual el titular de derechos o responsable de la mercancía aprehendida, expone las razones de la objeción respecto de la aprehensión o del reconocimiento y avalúo de la mercancía.

Renta líquida cedular de las rentas de capital.

La Ley 1819 de 2016 introdujo en materia de determinación  del impuesto sobre la renta de personas naturales la noción de cédulas para designar ciertos conjuntos de rentas según su fuente y actividad, que se debe tener en cuenta para obtener una renta líquida en cada una de éstas agrupaciones. Así, hay cédulas de rentas de trabajo, pensiones, rentas de capital, rentas no laborales, dividendos y participaciones.

La DIAN precisó con respecto a la renta líquida cedular de las rentas de capital, sus ingresos e ingresos no constitutivos de renta y ganancia ocasional, que se pueden restar los costos procedentes y gastos procedentes, es decir, las expensas establecidas en el artículo 107 de Estatuto Tributario, de acuerdo con la actividad generadora de renta; del resultado de esta operación, se pueden restar los beneficios tributarios, los cuales se identifican con las rentas exentas y las deducciones que sean imputables a esta cédula.

En cuanto a los beneficios tributarios, su sumatoria no puede superar el 10% de la renta líquida cedular y en todo caso, su máximo es de 1000 UVT; las pérdidas sólo podrán ser compensadas contra las rentas de la misma cédula en los siguientes periodos gravables.

Condonación impide el cumplimiento de la obligación de pago de las operaciones de endeudamiento externo

Conforme con las normas que rigen el mercado cambiario, las obligaciones por operaciones de endeudamiento externo se extinguen mediante el giro de divisas a través del mercado cambiario, y por excepción, a través de la dación en pago; en ambos casos demostrado a través del diligenciamiento de las declaraciones de cambio que los obligados deben presentar ante el intermediario del mercado cambiario (IMC) que canalice la operación o ante el propio Banco de la Republica cuando se utilice una cuenta de compensación.

La misma normativa dispone que no será exigible la canalización a través del mercado cambiario, en las situaciones que impidan jurídicamente a los deudores el cumplimiento de la obligación de pago de operaciones de endeudamiento externo, lo cual ocurre por fuerza mayor, caso fortuito, inexistencia o inexigibilidad, entre otras.

En virtud de esta normativa, el Consejo de Estado sostuvo que el régimen cambiario no consagra una relación taxativa de las situaciones que impiden jurídicamente a los deudores el cumplimiento de su obligación de pago de las operaciones de endeudamiento externo, sino que establece un listado enunciativo que permite otras situaciones que imposibiliten el cumplimiento de la mencionada obligación.

Por tanto, concluyó la Corporación que la condonación es una situación que impide jurídicamente el cumplimiento de la obligación de pago de las operaciones de endeudamiento externo, considerando que la condonación es un modo de extinción de las obligaciones, acto en cuya virtud el acreedor exonera al deudor del pago de la obligación, motivo por el cual esta situación le impide jurídicamente al deudor cumplir con la obligación de pago. La norma cambiaria exige que estas situaciones deban ser demostradas ante la autoridad de control y vigilancia del régimen cambiario.

Bajo este contexto, el Consejo de Estado concluyó que la condonación de la obligación de pago de las operaciones de endeudamiento externo, debidamente comprobadas ante las autoridades de control, impide el surgimiento de la sanción por extinguir obligaciones sujetas a obligatoria canalización por medios diferentes a los autorizados por el régimen cambiario.

Subsidiaria que será absorbida en fusión, presentará su información financiera de acuerdo con el marco técnico normativo que le corresponda.

Así lo sostuvo el Consejo Técnico de la Contaduría Pública al aducir que tanto la controlante como la subsidiaría están obligadas a llevar contabilidad y presentar estados financieros, por lo cual la subsidiaria debe preparar su información de acuerdo con el marco técnico normativo que le corresponda, lo cual hará mientras sea una entidad que informa.

Precisó la entidad que una vez la controlante absorba la subsidiaria, desaparece esta como entidad que informa, por lo cual la controlante seguirá aplicando el marco técnico normativo que le corresponda.

En tal sentido, concluyó el Consejo que mientras la subsidiaria sea una entidad que informa, debe continuar aplicando el marco técnico normativo del grupo al que pertenece hasta el momento de la absorción, dado que esta solo ocurre cuando efectivamente se lleve a cabo. Cita el siguiente ejemplo la entidad: Si al cierre del año 2016 aún la absorción no se ha hecho efectiva, la subsidiaria deberá preparar sus estados financieros en las condiciones señaladas, hasta que se materialice la fusión.