Destinos turísticos inteligentes

19/01/2017

Es indiscutible el gran momento que está atravesando la industria turística en España. Muchos de nuestros hoteles han encadenado varios ejercicios consecutivos batiendo récords históricos de ocupación, RevPAR y EBITDA. A modo de ejemplo, Meliá registró un beneficio neto de 92,2 millones de euros en los nueve primeros meses de 2016, un 74% más que en el mismo periodo del año anterior. Tras estos resultados hay indiscutiblemente factores exógenos, pero también un enorme esfuerzo del sector por la mejora continuada de sus infraestructuras y procesos de comercialización y gestión.

Sin embargo, hay un techo en cuanto a lo que una marca o cadena hotelera pueden hacer por sí solas para captar, fidelizar y rentabilizar a sus clientes. El destino en su conjunto es un aspecto clave, sobretodo, en la fase de inspiración y planificación de un viaje. Es, por tanto, fundamental contar con destinos capaces de posicionarse en el mercado global mediante una oferta atractiva y diferencial.

Es en este contexto en el que surge la iniciativa Destinos Turísticos Inteligentes (DTI), impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo y gestionada por la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (SEGITTUR). Este concepto, está inspirado en iniciativas precedentes de Smart Cities y define un DTI como un “espacio turístico innovador, accesible para todos, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia que garantiza el desarrollo sostenible del territorio, facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia en el destino y la calidad de vida de los residentes”.

Los ejes fundamentales que componen el desarrollo de un destino inteligente son:

  • Tecnología, como herramienta transversal esencial para la gestión y gobernanza del destino. En este ámbito juegan un papel muy destacado, aunque no exclusivo, las TIC. No se contempla la tecnología como un fin en sí misma, sino como un medio para alcanzar los objetivos marcados. En general, se considera siempre la tecnología como infraestructura básica de comunicación y flujo de la información (hardware) y, por otro lado, la tecnología para la gestión de los destinos y las empresas (software)
  • Innovación, factor clave para reinventarse continuamente, anticiparse a nuevas tendencias y diferenciarse de destinos competidores
  • Accesibilidad, que da respuesta a un derecho de las personas al libre acceso de bienes y servicios, favorece la desestacionalización y mejora la imagen del destino, al posicionarse como socialmente responsable.
  • Sostenibilidad, tanto medioambiental como económica y cultural. Se trata de garantizar el equilibrio entre estas perspectivas y caminar hacia una visión compartida de la actividad turística en el destino por parte de empresarios, visitantes y residentes

Una implantación eficaz de los elementos adecuados en cada zona turística concreta resultará en el incremento de su competitividad, una mejor percepción del destino y, en definitiva, márgenes superiores y mejor calidad de vida para los residentes. Desde Auren creemos que esta es sin duda una apuesta válida para transformar la denominada demanda prestada en demanda fidelizada.

Ignacio Esteban, Socio Coordinador Auren Turismo

ignacio.esteban@pmi.auren.es

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